¿Por qué empezamos en este apasionado, pero difícil, duro, complejo y frustrante mundo, en muchas ocasiones?

¿Qué mueve a las personas a invertir en bolsa?

Cierto es, que muchos somos los que sentimos verdadero entusiasmo ante los mercados financieros y que somos capaces de analizar mercados, estudiarlos y permanecer “enganchados” a las pantallas mirando gráficos sin darnos cuenta ni de la hora qué es.

Pero, hay mucha otra gente, que lo único que les mueve es solo una cosa: la avaricia.

Recientemente leía un artículo dónde se publicaba la noticia de una posible nueva “criptoestafa”. Detalles a parte, se decía que una empresa de inversión llamada Matador Prime, autorizada por el regulador búlgaro (con normativa más permisiva que la española), creada por españoles, cuya actividad comercial se centraba en España con diversos agentes comercializadores, estaba siendo investigada por estafa que ha afectado a 800 familias en España con unas pérdidas de alrededor de 27 millones de euros.

¿Qué ha motivado a 800 familias españolas a meterse en tal berenjenal? Ya sabemos la respuesta.

El ser humano es avaricioso. Y no nos equivoquemos, TODOS lo somos. El mundo gira en torno a muchas cosas, pero una de las más importantes es la avaricia.

La enciclopedia “Wikipedia” la define como: “Es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor abstracto con la intención de atesorarlos para uno mismo, mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal.”

Interesante la segunda parte de la definición, “mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal”.

Mucho se podría hablar acerca de ello, ya que, por culpa de esta proposición, estamos destruyendo nuestro planeta. Pero centrándonos sólo en el tema que nos ocupa, ¿cuánto podría incrementar el porcentaje de personas que consiguen el éxito en el trading, sin que esta emoción les influya? Sabemos que en mucho.

Los seres humanos somos seres insatisfechos por naturaleza, nunca tenemos suficiente. Si ganamos X y con este X podemos conseguir, por ejemplo, comprarnos un coche “normal”, al cabo de no mucho tiempo, si tenemos la posibilidad de ganar 2X, lo intentaremos, porque querremos un coche de gama alta. Cierto es y yo soy una fan de ella, que la ambición es buena. Es necesaria y hace que las cosas avancen y progresen, pero una cosa es ambición constructiva y la otra ambición vacía.

La ambición vacía es la que conduce a la avaricia, porque no está fundamentada en hacer nada mejor, solo en tener más por el simple ego de querer poseer más, sin ni necesitarlo ni que aporte ningún valor, más que a nuestro ego.

Y ese, lamentablemente, es la llama que inicia el deseo de probar el trading en la mayoría de ocasiones. Y como la avaricia no entiende de algo fundamental para que el éxito sea consistente, que es el TIEMPO, queremos ganar de forma rápida, con la menor formación posible, con la menor inversión posible, sin ser conscientes de todo lo que supone y el camino que conlleva recorrer, para llegar a ser un buen trader.

El ser trader no es un hobby, no es un pasatiempo, no es como hacer deporte, como el que te guste cocinar y hagas un curso para aprender a hacer buenos platos (no hablo de ser profesional). No, el trading es un negocio.

El querer ser trader, exige muchos sacrificios. Por nombrar algunos:

  • Económicos: es vital tener capital para destinarlo a operar en los mercados y para vivir durante algunos años. Hay que tener ahorros suficientes para iniciarnos en este mundo. Pensemos en cualquier otro negocio, ¿no ocurre lo mismo?
  • Formación: como cualquier otra profesión. Un médico, ¿puede llegar a operar a corazón abierto en unos meses? El trading necesita formación, general, específica, horas de lectura, horas de estudio, horas de pantalla, muchas horas de simulación, de probar sistemas, de avanzar, de retroceder y de ir aprendiendo por el camino. Esto no se consigue en poco tiempo.
  • TIEMPO: para llegar a tener éxito en el trading, es necesario practicar la paciencia. Es un camino largo, no hay atajos y si en algún momento los tomas, el mercado te vuelve a colocar en el camino correcto.

La avaricia no entiende de todos estos pasos para conseguir resultados. Y este el detonante de los mayores errores que cometemos en los inicios.

¿Cómo se manifiesta la avaricia en el trading?

Muchos ya lo hemos experimentado en nuestras carnes: sobre operación, exceso de apalancamiento, operar sin un sistema de money management correcto, entradas antes de tiempo, salidas antes de tiempo…

Lamentablemente, muchas son sus manifestaciones y muy terribles sus consecuencias. Y la avaricia sin una corrección a tiempo, conlleva el final de nuestra vida como traders. Las cuentas quiebran, la frustración aparece y con ello, el fin.

¿Cómo podemos hacer para que la avaricia no nos haga ser una muestra más de ese porcentaje de traders que no lo han conseguido?

No hay una respuesta clara y concreta, con unos pasos a seguir, pero sí que hay ciertas reglas que hay que cumplir, siempre, evidentemente, bajo mi humilde punto de vista.

La primera y muy importante, que será la base de todas las demás: tomarse esto muy en serio, no como un hobby, no como un pasatiempo, no como un juego. Esto es un negocio. Y aunque no sea tu actividad principal, hay que tomárselo como tu segundo negocio. Porque, ¿qué sentido tiene trabajar 8 horas diarias, sino más, para conseguir X dinero si luego lo tiras por la ventana? Acordémonos de esas 800 familias.

La ambición constructiva es buena y mueve el mundo, la ambición vacía conduce a la avaricia y con ella al final como traders y al final de nuestro planeta.

 

 

 

 

 

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